/ sábado 12 de septiembre de 2020

El agua un recurso politizado

Sabemos que el agua es precursor de vida, que se ha consolidado como un medio indispensable para cualquier expresión de vida.

No existe actividad humana; económica, industrial o social, que pueda prescindir de este vital recurso. Sobre esta realidad se tienen todo tipo de costumbres, ideas y acciones para su control, uso y dominio.

Sin embargo la multiplicidad de usos, genera conflictos e intereses en diversas regiones geográficas y sectores de la sociedad.

Con el agua, a diferencia de otros bienes naturales, sucede que no decrece en cantidad, sino que se reduce su disponibilidad para usos humanos, por no ser suficiente frente a la gran demanda de la población.

Bajo esta condición, el agua se ha convertido en una “mercancía” de precio ascendente; de tal forma que la dependencia que tenemos de este recurso respecto de otro bien natural, lo ha convertido en un recurso altamente rentable generando poderosos intereses económicos.

La cuestión es; ¿Cómo afrontar la crisis del agua?

Y en su caso ¿Cómo dimensionar la condición político-económica que genera su acceso, tratamiento y distribución?

Es importante mencionar que la cantidad de agua en nuestro planeta es finita, sin embargo se trata de un recurso clave y al mismo tiempo escaso por el número de habitantes que está creciendo de forma exponencial.

El problema se agudiza aún más, debido al incremento de la población en zonas urbanas.

[…Bajo esta presión, el agua simplemente se ha convertido en un botín político y en un recurso de poder…]

Desde luego que la distribución del vital líquido es inequitativa, no solo por la forma aleatoria, sino también por la ubicación geográfica de la población.

Recordemos que el agua es un recurso “consagrado” en el artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, donde se refiere que;

[…Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines…]

Cuando surge una disputa por recursos naturales, se vuelve sumamente difícil de resolver, los conflictos pueden durar un periodo sumamente largo de tiempo, inclusive se involucran o se heredan a las siguientes generaciones.

El alto grado de divergencia de los involucrados, causa enfrentamientos que generan disputas como lo demuestran los hechos recientes en la presa de la Boquilla en el estado de Chihuahua.

Los productores agrícolas de Chihuahua han protestado desde hace varios meses por la falta de agua, sin embargo se sabe que existe un compromiso de entregar agua a Estados Unidos, de acuerdo con el tratado de 1944 establecido en el Tratado Internacional de Aguas entre México y Estados Unidos.

Que entró en vigor el 8 de noviembre de 1945, en el que ambas naciones acordaron el aprovechamiento y uso de los ríos Colorado y Bravo.

Lo imperdonable es el uso de la fuerza como una medida de solución al conflicto.

Como sabemos las consecuencias por las confrontaciones entre agricultores y autoridades estatales y/o federales han tenido por resultado daños materiales y pérdidas económicas; pero el uso de la fuerza como una medida de solución y la violencia generada por este problema desde luego que pone en riesgo a los involucrados.

Pero la situación ha salido de control, ya que como sabemos el saldo son dos personas fallecidas por este problema y eso no se puede tolerar.

Es necesario llegar a acuerdos que tengan un beneficio común, y no poner en riesgo la vida de un semejante

El agua es un recurso vital al que todo ser humano tiene derecho y por supuesto no puede ser un botín político, por ningún motivo.

También sabemos que hay compromisos internacionales que se deben cumplir, pero en condiciones críticas debe haber run plan “B” y resolverlo de manera civilizada.

Porque no podemos olvidar que el ciclo del agua y el de toda forma de vida son uno solo.

[… A veces formas lágrimas de plata, curas las heridas cuando los ojos son cegados por la sombra de la muerte, esperanza presurosa, levantas castillos con pétalos de luz eres el sonido exacto del milagro…]

Sabemos que el agua es precursor de vida, que se ha consolidado como un medio indispensable para cualquier expresión de vida.

No existe actividad humana; económica, industrial o social, que pueda prescindir de este vital recurso. Sobre esta realidad se tienen todo tipo de costumbres, ideas y acciones para su control, uso y dominio.

Sin embargo la multiplicidad de usos, genera conflictos e intereses en diversas regiones geográficas y sectores de la sociedad.

Con el agua, a diferencia de otros bienes naturales, sucede que no decrece en cantidad, sino que se reduce su disponibilidad para usos humanos, por no ser suficiente frente a la gran demanda de la población.

Bajo esta condición, el agua se ha convertido en una “mercancía” de precio ascendente; de tal forma que la dependencia que tenemos de este recurso respecto de otro bien natural, lo ha convertido en un recurso altamente rentable generando poderosos intereses económicos.

La cuestión es; ¿Cómo afrontar la crisis del agua?

Y en su caso ¿Cómo dimensionar la condición político-económica que genera su acceso, tratamiento y distribución?

Es importante mencionar que la cantidad de agua en nuestro planeta es finita, sin embargo se trata de un recurso clave y al mismo tiempo escaso por el número de habitantes que está creciendo de forma exponencial.

El problema se agudiza aún más, debido al incremento de la población en zonas urbanas.

[…Bajo esta presión, el agua simplemente se ha convertido en un botín político y en un recurso de poder…]

Desde luego que la distribución del vital líquido es inequitativa, no solo por la forma aleatoria, sino también por la ubicación geográfica de la población.

Recordemos que el agua es un recurso “consagrado” en el artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, donde se refiere que;

[…Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines…]

Cuando surge una disputa por recursos naturales, se vuelve sumamente difícil de resolver, los conflictos pueden durar un periodo sumamente largo de tiempo, inclusive se involucran o se heredan a las siguientes generaciones.

El alto grado de divergencia de los involucrados, causa enfrentamientos que generan disputas como lo demuestran los hechos recientes en la presa de la Boquilla en el estado de Chihuahua.

Los productores agrícolas de Chihuahua han protestado desde hace varios meses por la falta de agua, sin embargo se sabe que existe un compromiso de entregar agua a Estados Unidos, de acuerdo con el tratado de 1944 establecido en el Tratado Internacional de Aguas entre México y Estados Unidos.

Que entró en vigor el 8 de noviembre de 1945, en el que ambas naciones acordaron el aprovechamiento y uso de los ríos Colorado y Bravo.

Lo imperdonable es el uso de la fuerza como una medida de solución al conflicto.

Como sabemos las consecuencias por las confrontaciones entre agricultores y autoridades estatales y/o federales han tenido por resultado daños materiales y pérdidas económicas; pero el uso de la fuerza como una medida de solución y la violencia generada por este problema desde luego que pone en riesgo a los involucrados.

Pero la situación ha salido de control, ya que como sabemos el saldo son dos personas fallecidas por este problema y eso no se puede tolerar.

Es necesario llegar a acuerdos que tengan un beneficio común, y no poner en riesgo la vida de un semejante

El agua es un recurso vital al que todo ser humano tiene derecho y por supuesto no puede ser un botín político, por ningún motivo.

También sabemos que hay compromisos internacionales que se deben cumplir, pero en condiciones críticas debe haber run plan “B” y resolverlo de manera civilizada.

Porque no podemos olvidar que el ciclo del agua y el de toda forma de vida son uno solo.

[… A veces formas lágrimas de plata, curas las heridas cuando los ojos son cegados por la sombra de la muerte, esperanza presurosa, levantas castillos con pétalos de luz eres el sonido exacto del milagro…]

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