/ lunes 12 de abril de 2021

Elecciones y Covid - 19

Los procesos electorales en México son objeto de estudio a partir de la contingencia actual. Son fenómenos sociales y de salud que tienen una característica en común ya que concurren en un episodio de la historia no imaginada en siglos. Además, existen diversos programas que integran políticas públicas para establecer compromisos en la integración e inclusión social de grupos vulnerables como el “Pacto Plural por la Legalidad” que busca poner un alto a la violencia política de género y la inclusión de comunidades no representadas en los partidos políticos.

Ya hemos mencionado que las elecciones tendrán diversos elementos atípicos, dentro de su propuesta es que los partidos políticos y las instituciones electorales son los actores principales del pacto. Los compromisos a los que se han adherido son entre otros observar los protocolos sanitarios, en beneficio de la salud pública.

También se ha señalado cumplir con el marco jurídico electoral, como un valor de la democracia. Un tercer punto es respetar el marco constitucional en los que los candidatos puedan acceder a los tiempos de radio y televisión, salvaguardando los derechos de los niños y niñas, así como de jóvenes adolescentes.

Respetar el uso de las redes sociales, buscando parar la violencia en todo sentido y en especial en contra de las mujeres en condición de género. El punto quinto es difundir ante las autoridades competentes las violaciones de la norma frente al poder público. El punto sexto es observar la pluralidad de las comunidades en los extremos sin discriminación de los contextos propias de la región.

La democracia mexicana tiene valores que no se incluyen, pero este tipo de eventos fortalecen la democracia, propician elecciones de alto impacto, pero además son un sinónimo de nuevos tiempos para la sociedad que conformamos. Las instituciones que firmaron el “Pacto Plural por la Legalidad” son del sector social, empresarial, gubernamental, universidades e instituciones políticas y electorales.

En sus palabras, la consejera Claudia Espino pidió socializar el pacto para fortalecer la democracia chihuahuense en un clima de paz y responsabilidad social. En el discurso mencionó algo que es importante resaltar: “La Casa de la Democracia” como la institución garante de la organización de los procesos electorales para la transmisión del poder público bajo los criterios establecidos en una sociedad plural, incluyente y libre de violencia. El compromiso con los diversos actores llamó a la inclusión dentro de las organizaciones representativas que se han sumado en un activismo previo al inicio de las campañas electorales.

Entonces, al momento de suscribir un acuerdo de esta naturaleza, los partidos políticos, candidatos, actores de la democracia y ciudadanos tenemos que respetar las condiciones de la actual pandemia para evitar que la condición de salud extraordinaria que hemos estado viviendo en confinamiento total, semi - parcial y parcial (para otros ha sido casi nulo) podamos en igualdad de circunstancias salir a votar en las condiciones descritas de manera segura y privilegiando el derecho a la salud y los derechos político - electorales.

Los semáforos (naranja y/o amarillo) que han sido dictaminados a lo largo y ancho del territorio chihuahuense dan cuenta de la posibilidad de un confinamiento total de regreso en caso que la tercera ola de contagios que se espera en los próximos días opaquen las campañas. Debemos proteger a la ciudadanía y tal y como se comprometieron en los acuerdos nacionales, deben tomarse medidas que permitan desinfectar casillas de manera permanente, otorgar caretas a los funcionarios de casillas, gel antibacterial, cubrebocas desechables, materiales suficientes entre otros insumos que los protejan de un posible contagio.

Los procesos electorales en México son objeto de estudio a partir de la contingencia actual. Son fenómenos sociales y de salud que tienen una característica en común ya que concurren en un episodio de la historia no imaginada en siglos. Además, existen diversos programas que integran políticas públicas para establecer compromisos en la integración e inclusión social de grupos vulnerables como el “Pacto Plural por la Legalidad” que busca poner un alto a la violencia política de género y la inclusión de comunidades no representadas en los partidos políticos.

Ya hemos mencionado que las elecciones tendrán diversos elementos atípicos, dentro de su propuesta es que los partidos políticos y las instituciones electorales son los actores principales del pacto. Los compromisos a los que se han adherido son entre otros observar los protocolos sanitarios, en beneficio de la salud pública.

También se ha señalado cumplir con el marco jurídico electoral, como un valor de la democracia. Un tercer punto es respetar el marco constitucional en los que los candidatos puedan acceder a los tiempos de radio y televisión, salvaguardando los derechos de los niños y niñas, así como de jóvenes adolescentes.

Respetar el uso de las redes sociales, buscando parar la violencia en todo sentido y en especial en contra de las mujeres en condición de género. El punto quinto es difundir ante las autoridades competentes las violaciones de la norma frente al poder público. El punto sexto es observar la pluralidad de las comunidades en los extremos sin discriminación de los contextos propias de la región.

La democracia mexicana tiene valores que no se incluyen, pero este tipo de eventos fortalecen la democracia, propician elecciones de alto impacto, pero además son un sinónimo de nuevos tiempos para la sociedad que conformamos. Las instituciones que firmaron el “Pacto Plural por la Legalidad” son del sector social, empresarial, gubernamental, universidades e instituciones políticas y electorales.

En sus palabras, la consejera Claudia Espino pidió socializar el pacto para fortalecer la democracia chihuahuense en un clima de paz y responsabilidad social. En el discurso mencionó algo que es importante resaltar: “La Casa de la Democracia” como la institución garante de la organización de los procesos electorales para la transmisión del poder público bajo los criterios establecidos en una sociedad plural, incluyente y libre de violencia. El compromiso con los diversos actores llamó a la inclusión dentro de las organizaciones representativas que se han sumado en un activismo previo al inicio de las campañas electorales.

Entonces, al momento de suscribir un acuerdo de esta naturaleza, los partidos políticos, candidatos, actores de la democracia y ciudadanos tenemos que respetar las condiciones de la actual pandemia para evitar que la condición de salud extraordinaria que hemos estado viviendo en confinamiento total, semi - parcial y parcial (para otros ha sido casi nulo) podamos en igualdad de circunstancias salir a votar en las condiciones descritas de manera segura y privilegiando el derecho a la salud y los derechos político - electorales.

Los semáforos (naranja y/o amarillo) que han sido dictaminados a lo largo y ancho del territorio chihuahuense dan cuenta de la posibilidad de un confinamiento total de regreso en caso que la tercera ola de contagios que se espera en los próximos días opaquen las campañas. Debemos proteger a la ciudadanía y tal y como se comprometieron en los acuerdos nacionales, deben tomarse medidas que permitan desinfectar casillas de manera permanente, otorgar caretas a los funcionarios de casillas, gel antibacterial, cubrebocas desechables, materiales suficientes entre otros insumos que los protejan de un posible contagio.