/ lunes 1 de junio de 2020

Turismo médico en México

La Organización Mundial de Comercio define al turismo médico o de salud como aquel proceso en el que un individuo sale de su país o de su residencia electivamente, para recibir tratamientos o cuidados médicos en el extranjero. Los procedimientos pueden ser quirúrgicos, ambulatorios o incluso cosméticos.

El turismo médico para México representa una de esas irónicas realidades que, sin haberse estructurado mediante la formulación de políticas públicas coordinadas y continuas, surgió por una conjunción de factores externos y programas gubernamentales difusos, instrumentados en distintas épocas y con diversos propósitos. No obstante, se erige en la actualidad como una gran oportunidad para el país, misma que lastimosamente la vemos alejarse por la ausencia de un esfuerzo coordinado de todos los actores involucrados, principalmente el Gobierno, la Iniciativa Privada, las universidades y los gremios organizados de los profesionales de la Salud.

Podemos válidamente afirmar y los números así lo respaldan, que el turismo médico ha crecido en México a pesar de la falta de un programa gubernamental sólido que lo proyecte. Éste como muchos otros campos de oportunidad en el país ha estado expuesto a la demagogia e intereses políticos que en el mejor de los casos lo han desestimado y recordado sólo cuando se trata de exponer sus resultados positivos, presentándolos engañosamente como producto de la acción gubernamental.

México es el segundo país a nivel mundial que más turistas médicos recibe con aproximadamente 1’400,000, al año, sólo después de Tailandia. La cifra puede resultar engañosa ya que casi una tercera parte de éstos son estadounidenses de origen hispano de los estados de Texas, Arizona, Nuevo México, Colorado y California, que cruzan la frontera en busca del doctor, del dentista, del hospital o clínica mexicanos, los cuales por sus orígenes conocen. Y digo engañosa porque en la mayoría de las veces vienen a México y se regresan a los Estados Unidos de Norteamérica el mismo día. Alimentan las cifras de visitas al país de pacientes extranjeros, pero no son resultado de un esfuerzo institucional de atracción, sino parte de una dinámica de intercambio transfronterizo ya bien establecido desde hace décadas. En un tercer lugar se encuentran los Estados Unidos de Norteamérica con más de 850,000 turistas al año, que normalmente van en busca de tratamientos médicos vanguardistas.

En un país como México, cuyo promedio de crecimiento global en los últimos 15 años ha sido de un 2.1% anual aproximadamente, el que su industria de turismo médico haya crecido a un ritmo del 7% y provocado una derrama económica superior a los 3,500 millones de dólares anuales es simplemente espectacular.

Nuestro país se ve altamente favorecido por distintas circunstancias, tales como su proximidad geográfica a los mercados exportadores más grandes de turistas médicos como los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá. Es imperativo desarrollar un plan y un esfuerzo institucional a corto, mediano y largo plazo que explote el potencial pleno del mercado que se nos presenta.

Contamos con inmejorables elementos que inciden en la decisión de los pacientes internacionales para buscar un destino en cuál atenderse, por lo que es muy importante identificar nuestras fortalezas para impulsar esta importante área de la actividad económica, a saber:

a) La mejor tecnología médica diagnóstica y de terapia, dado nuestra integración e intercambio comercial con los países de origen de las casas fabricantes, las cuales prácticamente en su totalidad se encuentran representadas y operando en México.

b) Médicos, enfermeras y todo tipo de técnicos en las carreras relacionadas con la salud, egresados de las universidades públicas y privadas mexicanas. Otra fortaleza de México es que el 63.4% de sus médicos tienen alguna especialidad con respecto al total de médicos, en tanto que el promedio de los países de la OCDE es del 57.7%. En la actualidad son más de 75 mil médicos en hospitales y centros privados que integran todo el universo de especialidades actuales.

De las universidades públicas con carreras universitarias de medicina, particularmente en la segunda mitad del siglo pasado, egresaron muy talentosos médicos y enfermeras que, ante la carencia de oportunidades de trabajo en muchos casos han emigrado al extranjero. El desarrollo del turismo médico en nuestro país permitiría generar fuentes de empleo para estos profesionales en su país de origen e incluso incentivar el retorno de aquéllos que han migrado.

c) El crecimiento y mejoría de la infraestructura de turismo y comunicaciones en su conjunto, tales como aeropuertos, puertos marítimos, carreteras, telefonía y red digital. Todos factores que los extranjeros toman en cuenta para la elección del país donde pretenden atenderse.

d) Finalmente, y no menos importante, las condiciones generales del lugar de atención, tales como los atractivos turísticos de nuestras ciudades y otros factores en los que México vuelve a destacar como lo son el clima, su cultura, gastronomía y la amabilidad y calidez de su gente.

Nos encontramos ante el gran reto de promover el desarrollo de una industria orientada a atraer pacientes internacionales, que buscan atenderse médicamente con calidad y a un menor costo que en sus países de origen. Es menester actuar en el corto plazo a fin de aprovechar las oportunidades y enfrentar oportunamente los retos que el entorno global nos presenta. Muchas de las condiciones requeridas las tenemos dadas; sin embargo, hay que mantenerlas y mejorarlas, con el propósito de impulsar este sector para el bienestar de México.

La Organización Mundial de Comercio define al turismo médico o de salud como aquel proceso en el que un individuo sale de su país o de su residencia electivamente, para recibir tratamientos o cuidados médicos en el extranjero. Los procedimientos pueden ser quirúrgicos, ambulatorios o incluso cosméticos.

El turismo médico para México representa una de esas irónicas realidades que, sin haberse estructurado mediante la formulación de políticas públicas coordinadas y continuas, surgió por una conjunción de factores externos y programas gubernamentales difusos, instrumentados en distintas épocas y con diversos propósitos. No obstante, se erige en la actualidad como una gran oportunidad para el país, misma que lastimosamente la vemos alejarse por la ausencia de un esfuerzo coordinado de todos los actores involucrados, principalmente el Gobierno, la Iniciativa Privada, las universidades y los gremios organizados de los profesionales de la Salud.

Podemos válidamente afirmar y los números así lo respaldan, que el turismo médico ha crecido en México a pesar de la falta de un programa gubernamental sólido que lo proyecte. Éste como muchos otros campos de oportunidad en el país ha estado expuesto a la demagogia e intereses políticos que en el mejor de los casos lo han desestimado y recordado sólo cuando se trata de exponer sus resultados positivos, presentándolos engañosamente como producto de la acción gubernamental.

México es el segundo país a nivel mundial que más turistas médicos recibe con aproximadamente 1’400,000, al año, sólo después de Tailandia. La cifra puede resultar engañosa ya que casi una tercera parte de éstos son estadounidenses de origen hispano de los estados de Texas, Arizona, Nuevo México, Colorado y California, que cruzan la frontera en busca del doctor, del dentista, del hospital o clínica mexicanos, los cuales por sus orígenes conocen. Y digo engañosa porque en la mayoría de las veces vienen a México y se regresan a los Estados Unidos de Norteamérica el mismo día. Alimentan las cifras de visitas al país de pacientes extranjeros, pero no son resultado de un esfuerzo institucional de atracción, sino parte de una dinámica de intercambio transfronterizo ya bien establecido desde hace décadas. En un tercer lugar se encuentran los Estados Unidos de Norteamérica con más de 850,000 turistas al año, que normalmente van en busca de tratamientos médicos vanguardistas.

En un país como México, cuyo promedio de crecimiento global en los últimos 15 años ha sido de un 2.1% anual aproximadamente, el que su industria de turismo médico haya crecido a un ritmo del 7% y provocado una derrama económica superior a los 3,500 millones de dólares anuales es simplemente espectacular.

Nuestro país se ve altamente favorecido por distintas circunstancias, tales como su proximidad geográfica a los mercados exportadores más grandes de turistas médicos como los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá. Es imperativo desarrollar un plan y un esfuerzo institucional a corto, mediano y largo plazo que explote el potencial pleno del mercado que se nos presenta.

Contamos con inmejorables elementos que inciden en la decisión de los pacientes internacionales para buscar un destino en cuál atenderse, por lo que es muy importante identificar nuestras fortalezas para impulsar esta importante área de la actividad económica, a saber:

a) La mejor tecnología médica diagnóstica y de terapia, dado nuestra integración e intercambio comercial con los países de origen de las casas fabricantes, las cuales prácticamente en su totalidad se encuentran representadas y operando en México.

b) Médicos, enfermeras y todo tipo de técnicos en las carreras relacionadas con la salud, egresados de las universidades públicas y privadas mexicanas. Otra fortaleza de México es que el 63.4% de sus médicos tienen alguna especialidad con respecto al total de médicos, en tanto que el promedio de los países de la OCDE es del 57.7%. En la actualidad son más de 75 mil médicos en hospitales y centros privados que integran todo el universo de especialidades actuales.

De las universidades públicas con carreras universitarias de medicina, particularmente en la segunda mitad del siglo pasado, egresaron muy talentosos médicos y enfermeras que, ante la carencia de oportunidades de trabajo en muchos casos han emigrado al extranjero. El desarrollo del turismo médico en nuestro país permitiría generar fuentes de empleo para estos profesionales en su país de origen e incluso incentivar el retorno de aquéllos que han migrado.

c) El crecimiento y mejoría de la infraestructura de turismo y comunicaciones en su conjunto, tales como aeropuertos, puertos marítimos, carreteras, telefonía y red digital. Todos factores que los extranjeros toman en cuenta para la elección del país donde pretenden atenderse.

d) Finalmente, y no menos importante, las condiciones generales del lugar de atención, tales como los atractivos turísticos de nuestras ciudades y otros factores en los que México vuelve a destacar como lo son el clima, su cultura, gastronomía y la amabilidad y calidez de su gente.

Nos encontramos ante el gran reto de promover el desarrollo de una industria orientada a atraer pacientes internacionales, que buscan atenderse médicamente con calidad y a un menor costo que en sus países de origen. Es menester actuar en el corto plazo a fin de aprovechar las oportunidades y enfrentar oportunamente los retos que el entorno global nos presenta. Muchas de las condiciones requeridas las tenemos dadas; sin embargo, hay que mantenerlas y mejorarlas, con el propósito de impulsar este sector para el bienestar de México.

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