Pisar el IMSS es un paso a la muerte: víctima del coronavirus

Familiares relatan la odisea que tuvo que vivir su familiar tras ser diagnosticado con Covid-19 y la situación que vivió minutos antes de fallecer por el virus

Salvador Miranda | El Heraldo de Juárez

  · lunes 13 de abril de 2020

Foto: Luis Torres | El Heraldo de Juárez

Ciudad Juárez, Chihuahua.- Las muertes por coronavirus o Covid-19 que se han estado registrando en los hogares son en muchos casos por la desconfianza que tienen en los hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

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El caso de Javier (se cambió el nombre para proteger su identidad) quien murió la madrugada del domingo presentó los síntomas del Covid-19 cuatro días antes, relata su hermana Margarita (cambio de nombre).

Sin embargo, mencionó que desde el jueves 2 de abril sintió dolor de garganta y fiebre, acudió a un médico particular y tuvo una mejoría.

Externó que es mucho el temor y desconfianza de los derechohabientes acudir al seguro social porque aseguran que entrando al hospital es un paso a la muerte.

El lunes 6 de abril se presentó a trabajar en la planta maquiladora Syncreon ubicado en Libramiento Independencia, la doctora de la planta lo revisó y tenía fiebre por lo que lo regresó a su casa.

Toda la semana pasada estuvo en casa recuperándose, pero tuvo otra recaída el jueves pasado con tos seca fuerte.

En ese momento, la familia empezó alarmarse porque no presentaba mejoría de salud, por lo que fue a Cruz Roja, pero no lo quisieron atender, le dijeron que se fuera a internar a la clínica 66 del IMSS.

Fue en ese momento que su hermano Javier no quiso acudir a la clínica 66 del seguro social por miedo, ya que dijo en vida que, si no estaba enfermo del virus, ahí lo iba a tener, además que todo paciente que ingresa al hospital sale muerto.

Su hermana continuó con su relato al expresar que a las 2 de la mañana de ayer domingo, Javier empezó con la dificultad de respirar, estaba muy agitada, fue cuando Margarita se comunicó al número de emergencia 9-11 como lo han anunciado las autoridades de gobierno ante una contingencia sanitaria.

Explicó que su familiar presentaba todos los síntomas del coronavirus de acuerdo con la información proporcionada por el sector salud como fiebre, tos y complicación para respirar, no obstante, cuando habló al 9-11 para que fueran por su hermano.

La persona que atendió la llamada, la turnó con alguien más haciendo mil preguntas, pero el último doctor que lo atendió vía telefónica le pidió que le pasara a su hermano para escucharlo respirar, le acercó el teléfono a su hermano, lo escucha el doctor y la respuesta fue que eso no es dificultad para respirar, que nada más estaba agitado, era estrés por la agitación en la que se encuentran.

El doctor le explicó por teléfono que cuando una persona tiene dificultad para respirar presenta hundimiento de costillas, infle el estomago y que se abran las fosas nasales, por lo que solamente le recomendó tenerlo en observación ya que no es necesario que lo traslade a un hospital.

Confiando en la respuesta telefónica que le dio el doctor, Margarita lo mantuvo en la vivienda en observación, pero a las cuatro de la mañana de ayer domingo regresó la fiebre a su hermano Javier, temblando y delirando, fue cuando tomó la decisión propia de llevarlo a un hospital cerca, cual fue su sorpresa que cuando intentó levantarlo de su cama se desvaneció y ahí quedó tendido.

Foto: Luis Torres | El Heraldo de Juárez

Sentenció que pasaron solamente dos horas que había hablado al número de emergencia 9-11 cuando su hermano murió, es decir, que la gravedad de su enfermedad era critico y por negligencia del doctor que la atendió por teléfono simplemente lo tomó a la ligera recomendando únicamente estuviera en reposo porque no era síntomas del virus.

Margarita cuestionó el actuar de las autoridades de gobierno que dan información solamente de estadísticas, los síntomas que deben tener para llevarlo al hospital, así como recomendaciones que finalmente no dan el seguimiento atención debida para las personas que presentan un cuadro de salud para determinar como sospechoso de Covid-19, porque la duda estará ahí hasta que la persona muera como fue el caso de su hermano Javier.

Yo hablo al 9-11 le presento unos síntomas de mi hermano y aun así me lo atendieron, o sea, es el número que están dando el gobierno en caso de emergencia y aun así no te hacen caso, es lógico que uno no va a hablar porque le duele la garganta, una llamada innecesaria, uno lo piensa si reúne los requisitos de sospecha, entonces uno va a hablar que son las indicaciones que nos están dando, pero hablas y no te hacen caso, entonces en manos de quiénes estamos aseveró.

Insistió que vio a su hermano la forma como batallaba para respirar, con la fiebre, tos seca y aun así no te lo reciben y le dicen a uno que si lo llevan al hospital no lo van a atender, entonces para que lo lleva ahora su hermano se murió en su casa.

Margarita aseguró que en la ciudad ha de haber otros casos similares que un familiar tenga los síntomas que por recomendación de las autoridades de salud dicen que lo tengan en observación desde sus casas y se les muere, lo que crea confusión, mala atención y negligencia por no saber atender la situación de emergencia ante esta contingencia.

Todos estamos con las manos cruzadas, voy o no voy y si voy no me van a hacer caso, si les hablo no van a venir por mí entonces, pues en manos de quien estamos, para que hay un número de emergencias sino te atienden en emergencias dijo indignada Margarita.

Pidió a las autoridades de gobierno que no minimicen cada caso y síntoma de un paciente ya que deberían de atenderlo con responsabilidad, porque no están hablando a un número de emergencia por un simple resfriado y calentura.

Personal de la funeraria levantaron el cuerpo de Javier el domingo alrededor de las diez de la mañana con el equipo especial para personas con coronavirus, como es la capsula de aislamiento y los trajes especiales del personal funerario.

Margarita señaló que no han tenido contacto con ninguna autoridad de gobierno sobre la situación de su hermano, ni antes ni después del fallecimiento; luego que la familia estuvo siempre en contacto con Javier por lo que desconocen si puedan contraer el virus, principalmente por sus papás que tienen 80 y 65 años de edad respectivamente.

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