/ sábado 11 de septiembre de 2021

SCJN: precedente en agenda de mujeres

Lamentablemente, México no ha cambiado nada. Una nueva tragedia así nos lo confirma y no me refiero a que la gente no sea solidaria, sino a los malos gobiernos que lo manejan.

Las intensas lluvias que cada año suelen azotar en esta temporada, volvieron a colapsar la mayoría de los ríos. Esta ocasión no fue Tabasco, el Estado de México ni Guerrero, ahora tocó la desgracia, primero, a Puebla donde el 21 de agosto el paso del huracán Grace dejó 11 personas muertas y, esta semana, en Hidalgo hay por lo menos 17 fallecidos.

Se ha vuelto común la difusión de todo tipo de videos en redes sociales, pero especialmente llamaron la atención aquellos donde se observa caudales de agua bajar por calles y avenidas, como el de Ecatepec, Estado de México donde una joven fue arrollada, mientras su novio trataba de rescatarla, y apareció muerta a varios kilómetros de distancia.

Como suele suceder, la tragedia no respeta a nadie y el lunes pasado, un médico grabó y denunció que en el Hospital de Zona número 5 del IMSS en Tula, Hidalgo, 14 pacientes que eran atendidos por covid 19, habían muerto porque las lluvias ocasionaron el corte de energía y los ventiladores que les ayudaban a respirar dejaron de funcionar, ocasionándoles la muerte.

Además, horas antes de que la tormenta y el desbordamiento del río Tula inundaran el hospital, murieron dos derechohabientes más por otras razones y otro que perdió la vida en un punto distinto. En total fueron 17 muertes ese día.

Pero, ¿por qué afirmo que en el país nada ha cambiado? Pues, porque cada año en esta época ocurren las torrenciales lluvias, que en algún estado deja muertos, cientos de damnificados, inundaciones, y parece que a nadie le interesa crear o mejorar la infraestructura del drenaje para evitar inundaciones.

Todo se debe a que esa obra, que salva vidas humanas y evita daños en el patrimonio, nadie las ve y, por lo tanto, los políticos creen que no generan votos en las urnas durante las elecciones.

A ningún gobernante le interesa desazolvar, pavimentar, mejorar el alumbrado público y, mucho menos, revisar el sistema de drenaje que, en el mejor de los casos, proviene de mediados del siglo pasado.

LOS MUERTOS QUE NADIE QUISO EVITAR

Los muertos en el Hospital del IMSS de Tula, esta ocasión no se debieron a negligencia médica, a la falta de medicamentos ni a una sobresaturación, sino a la falta de comunicación entre las instituciones de los tres niveles de gobierno que, lamentablemente, pertenecen a distintos partidos.

En una entrevista, el doctor Héctor Manuel Arias, del área de Urgencias, narró que había 55 pacientes en general, de los cuales 26 tenían covid, pero 14 murieron porque el oxígeno llegó tarde y sus familiares no pudieron conseguirlo de inmediato. Después los directivos se deslindaron de lo ocurrido.

Zoé Robledo, director del IMSS, dijo que no se les avisó; el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, afirmó que el agua requería una atención de “inmediatez súbita”; el alcalde Manuel Hernández, señaló que sí fueron advertidos pero no se le dio la importancia necesaria.

Por su parte, Alejandra Méndez, directora del Servicio Meteorológico Nacional aseveró que tiene al menos 45 documentos emitidos por la institución para demostrar que sí fueron alertados.

Lo cierto es que la falta de coordinación se debe a que cada autoridad pertenece a un partido distinto. El director del IMSS responde a los intereses de Morena, el gobernador al PRI y el alcalde al PRD, quien ganó con el apoyo del PAN. Cada uno tiene sus “prioridades” que, obviamente, parecen no ser los ciudadanos.

La situación no es diferente en ninguna otra tragedia; ni en la Línea 12 del Metro, los niños de la guardería ABC, los desaparecidos, las mujeres asesinadas o los abusos policiales y militares. Siempre existe una excusa como mea culpa o un responsable en el pasado y la típica frase de “llegaremos hasta sus últimas consecuencias.”

Mientras tanto, los mexicanos se tienden la mano y se ayudan para sobrevivir ante la indiferencia de quienes nos gobiernan.

UN GRAN PASO EN LA CAUSA FEMINISTA

Donde sí se logró un dar un paso fue cuando los ministros de la Suprema Corte de Justicia avalaron que era inconstitucional considerar como delito el aborto. Reconocieron que es total libertad de todas y cada una de las mujeres decidir sobre su cuerpo.

Aunque el fallo de la Corte fue sobre el caso específico del Código Penal de Coahuila, el voto de 10 de los 11 ministros sentó jurisprudencia para todo el país, por lo que aquellas mujeres sentenciadas o en proceso acusadas de haber abortado, deberán ser liberadas a la brevedad.

Cuando ellas celebraban, algunos “políticos” publicaban en Twitter su inconformidad con la medida. Su mensaje anti abortista, se perdió tan pronto como apareció.

Pero el festejo feminista continuó hasta el jueves pasado, cuando los ministros reconocieron que tampoco es constitucional el considerar vida humana desde el momento de la concepción, pues está comprobado científicamente que el feto puede considerarse con vida humana hasta las 12 semanas.

La próxima semana, la Sala Superior de la Suprema Corte debatirá sobre otro asunto de vital importancia. La llamada “objeción por conciencia”, es decir, la libertad de un médico a negarse a realizar un aborto, por creencia religiosa o ética se lo impida.

Mientras el país da un paso adelante en la interpretación de sus leyes, los políticos parecen empecinados en retener el avance.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.


manuelmejidot@gmail.com